miércoles, 9 de agosto de 2017



INNOVAR EN EDUCACIÓN, UN TEMA PREOCUPANTE.. 

Últimamente se habla, y mucho, de la necesidad de innovar en educación, de la necesidad de introducir cambios y de la necesidad de modificar o cambiar el rumbo. Estoy de acuerdo con estas necesidades, pero difiero en las formas con las que, en muchas ocasiones, intentamos innovar, cambiar o dar la vuelta a todo.

Existen muchas definiciones de innovar, tantas que creo que al final su verdadera esencia se difumina por el camino. No nos podemos olvidar de una premisa básica que toda innovación debería cumplir: para innovar debemos dialogar con la tradición y convertirnos en científicos capaces de descubrir y poner en valor las buenas prácticas que están en el ADN de la educación.

¿Podemos decir que adaptarnos a la sociedad de hoy en día 
es realmente innovar? 
Al fin y al cabo, es lo que estamos diciendo. O simplemente será lo que tenemos que hacer. ¿No será este uno de los principios teóricos comunes que debe encontrarse en educación? El funcionalismo, que quiere decir que cuando existe una necesidad, un interés vital, debemos crear las técnicas adecuadas para satisfacerlo. Así es como, por ejemplo, el protagonista de "El Emilio" de Rousseau aprende a leer porque quiere conocer el contenido de las cartas que recibe. ¿Y no será esto lo que tenemos que conseguir? Hacer que nuestros alumnos quieran descubrir y conocer.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario